UFM Madrid: diálogo socrático y educación no coercitiva como modelo de enseñanza
Helmuth Chávez, decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín, dirigió el 21 de marzo del 2026 una sesión formativa para los profesores de UFM Madrid, en la que se practicó el diálogo socrático como metodología de enseñanza.
La jornada se centró en tres textos fundacionales de la institución.
La sesión
Helmuth Chávez —decano de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín (UFM) y referente de la metodología socrática en la institución— condujo una jornada de trabajo con el claustro de UFM Madrid, campus en España de la Universidad Francisco Marroquín.
La sesión incluyó formación sobre los principios y la mecánica del diálogo socrático, seguida de dos ejercicios prácticos desarrollados por los propios profesores a partir de tres textos seleccionados.
Los textos del diálogo
Los dos diálogos giraron en torno a las siguientes lecturas:
- Ideario de la Universidad Francisco Marroquín. Texto fundacional de la Universidad Francisco Marroquín en el que se defiende el énfasis en la formación teórica frente a la técnica —porque toda práctica consciente aplica una teoría— y se reflexiona sobre la violencia contemporánea como síntoma del fracaso de la educación en el desarrollo de la capacidad racional, para concluir que la única respuesta universitaria posible es la actividad académica rigurosa en un ambiente de absoluta libertad intelectual.
- «Una pedagogía no coercitiva». Discurso de aceptación del Premio Juan de Mariana, pronunciado por Giancarlo Ibárgüen, rector de la UFM del 2003 al 2013, en el que se estableció el paralelo entre el proceso de mercado de Hayek y el aula socrática como órdenes espontáneos de descubrimiento; además, se defiende que la pedagogía no coercitiva convierte al profesor en liberador de la inteligencia del alumno, en lugar de dictador de contenidos.
- El aprendizaje y la enseñanza (1965). Ensayo de Michael Oakeshott —filósofo político británico (1901-1990), profesor en The London School of Economics y referencia ineludible en filosofía de la educación—, incluido en La voz del aprendizaje liberal, donde se distingue entre «información» y «discernimiento» —el componente tácito del conocimiento que no puede transmitirse mediante reglas— y se sostiene que solo el maestro que posee y practica el discernimiento puede impartirlo.
Por qué la UFM forma a sus profesores en el método socrático
El valor de la educación no reside en el volumen de información transmitida, sino en la capacidad de participar en la creación de nuevo conocimiento como proceso dinámico. La pedagogía coercitiva, en la que el profesor dicta y el alumno escucha, produce un acervo estático; la pedagogía no coercitiva, de carácter socrático, desarrolla un flujo: la capacidad de aprender a aprender.
Esta lógica se apoya en el Ideario de la Universidad Francisco Marroquín:
La buena formación teórica […] persigue proporcionar los elementos necesarios para que sea posible una visión que trascienda lo presente, en el espacio y en el tiempo; que amplíe horizontes en vez de cerrarlos.
Oakeshott añade la dimensión epistemológica. El conocimiento genuino combina información —enunciable, transmisible, almacenable en enciclopedias— y discernimiento, el saber cómo, que no puede especificarse en proposiciones y solo se adquiere en la práctica. El diálogo socrático constituye el entorno en que el discernimiento del maestro se hace visible y, por imitación, resulta transferible:
Las virtudes intelectuales solo pueden ser impartidas por un maestro que realmente se interese en ellas por lo que son. No es el sonido que hace, sino el vuelo del pato salvaje lo que impele a la bandada a seguirlo.
UFM Madrid y la formación del claustro
Esta actividad forma parte del compromiso de UFM Madrid con la formación continua de su claustro en el método socrático, ya que su conducción constituye una práctica exigente que requiere entrenamiento y actualización permanentes.
En palabras de Ibárgüen:
Estamos pasando de una cultura de dominio y control —en la que el profesor es el centro de la experiencia del estudiante— a un modelo más dinámico, en el que los estudiantes participan activamente en la facilitación de su propio aprendizaje.
La formación del claustro en esta metodología es condición previa para ese modelo: no se puede conducir un diálogo socrático sin haberlo practicado. El diálogo socrático no es, en la UFM, una técnica de dinamización de clase, sino la expresión coherente de una convicción filosófica recogida en el ideariodesde 1971: la educación que no permite el libre ejercicio de la capacidad racional es peor que la ausencia de educación sistemática.
Te puede interesar:
- « Anterior
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
- …
- 18
- Siguiente »









